Estimado Bordeaux,
Me suena realmente extraño. Aún no te conozco y tengo la sensación de que ya te quiero y ya te anhelo.
Tus fachadas me asombraron.
No puedo dejar de esperar el momento en que pueda caminar por tus calles, con la mirada en tus tejados.
Estoy deseosa de pasearte, de vivirte y de estudiarte. Tu lengua, tus costumbres y tu cultura.
Quiero comerte y quiero beberte, entera; descubrirte con la piel y con las suelas.
Planeo llegarte en tren, vivir en tu corazón y respirar en tus pulmones.
Nos vemos en 70 días.
Atentamente,
Sara Harod